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Hoy dejo la poesía
Tanto escribir y escribir,
tanto expresarme en mis versos,
hoy me animo a dejar la poesía,
y ponerme en la piel de un niño que sufre,
en la de una mujer maltratada,
en la del débil al que pisotean sus derechos.
en aquella arrugada piel
del anciano que olvidaron.
De qué sirve el verso
si no entra en la realidad que golpea,
en la injusticia que cae sobre los más pobres,
en el golpe de la guerra,
en las indiferencias que lastiman.
Hoy dejo la poesía,
y me vuelvo voz de los humildes,
de los que sufren,
de los que tienden su mano,
y sólo encuentran un vacío.
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